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De Gimnasio

Entrenamiento y alimentación para gimnasia rítmica

La gimnasia rítmica integra la belleza de las artes escénicas con la exigencia física de los deportes de alta competición. Si estás empezando en esta disciplina, debes seguir un régimen alimenticio y entrenamiento específicos que ayuden a mejorar tu desempeño de forma saludable.

Debido a su exigencia calórica, necesitas una proporción alta de hidratos de carbono y una adecuada hidratación para evitar la fatiga.

Entrenamiento de alta exigencia

La gimnasia, como deporte aeróbico de alta intensidad, exige horas diarias de entrenamiento para fortalecer tu flexibilidad, equilibrio, coordinación, fuerza y resistencia cardiovascular.

Necesitas ajustar tu grasa corporal y desarrollar fuerza en tus extremidades superiores e inferiores. Igualmente, debes proteger estas con implementos adecuados como unas punteras de gimnasia rítmica ergonómicas y profesionales.

De acuerdo a Miletić, Katić y Males (2004), citadas en el estudio Planificación, periodización y temporalización del entrenamiento en Gimnasia Rítmica, el trabajo de alto nivel exige especializarte en 6 categorías: Activación neuromuscular, flexibilidad, ballet, técnica, uso de los aparatos de gimnasia y ejecución de las rutinas.

En la gimnasia rítmica profesional, hay 2 temporadas anuales en un microciclo en las que te preparas para competir en solitario y con los implementos (cuerda, pelota, aro, cinta y mazas). También trabajas con tu equipo, que suele estar conformado por 5 titulares y una suplente.

Los atletas profesionales suelen entrenar entre 7 y 9 horas diarias debido a la alta exigencia de la competición. Están guiados por entrenadores, quienes deben incentivar la mejora de tu desempeño de una manera adecuada y sin poner en riesgo tu salud física y mental.

Trabajo en equipo

Como todo deporte, debes calentar los músculos y articulaciones con ejercicios específicos para mejorar tu flexibilidad de las piernas y espalda, imprescindible en esta disciplina. También, debes realizar ejercicios específicos que te ayuden a desarrollar tu resistencia.

Como parte del entrenamiento, debes asistir a clases de ballet para fortalecer tu flexibilidad. Además, mejorarás tu técnica e interpretación en las coreografías individuales y grupales en las que se evalúan la exigencia técnica y el performance.

En cada sesión, recuerda que debes realizar cada ejercicio de una manera adecuada. Siempre, bajo la guía del entrenador para evitar lesionarte y proteger tu cuerpo de futuras secuelas a medio y largo plazo. Por supuesto, como en todos los deportes, es importante practicar la disciplina, la comunicación y el trabajo en equipo.

Alimentación saludable

Para soportar estas intensas sesiones, debes consumir una dieta adecuada que te ayude a rendir físicamente y evitar lesiones. 

La proporción de nutrientes ideal para este tipo de disciplina es 40% hidratos30% grasas y 30% proteínas. Los hidratos te aportan las calorías necesarias con un bajo índice glucémico. Destacamos el arroz integral, la pasta y la patata.

Otros alimentos que debes incluir en tu dieta son.

  • Frutas y verduras.
  • Granos enteros e integrales.
  • Lácteos desnatados.
  • Carnes magras.
  • Frutos secos y aceite de oliva. 

Hidratación

Evita consumir productos con grasas trans como croquetas, galletas, margarina, helados y palomitas de microondas. A su vez, la alimentación debe ir acompañada con hidratación. Aunque no te sientas sediento, bebe agua a medida que entrenas para reponer los electrolitos.     

Por supuesto, estas recomendaciones son generales. Cada gimnasta tiene sus propias necesidades de acuerdo a sus horas de entrenamiento y condiciones genéticas 

En caso de seguir una dieta vegana, igualmente debes consultar con un nutricionista deportivo que te ayude a elegir los alimentos que necesitas. 

La gimnasia rítmica es un deporte de alta competición vistoso, muy popular en los Juegos Olímpicos por su precisión y belleza. Para practicarlo de forma profesional debes dedicar horas diarias de entrenamiento, así como también cuidar tu alimentación y salud mental.